miércoles, 3 de diciembre de 2008

Platería perdida. Casos recientes

Estimados amigos:

Tras un paréntesis de casi un mes, vuelvo a este nuestro blog con las pilas recargadas. Ya pasó el Congreso Internacional de Imagen y Apariencia, donde defendí una Comunicación con el título El Museo de Pusol y el reflejo de la burguesía ilicitana: objetivos y colecciones de una sociedad conservadora. En breve saldrán las Actas, que podrán consultarse desde Internet. También pasó el Curso de Orfebrería San Eloy, que este año aglutinaba un buen puñado de expertos, aunque no pude encontrarme con el prof. Cots Morató (Universidad de Valencia).

Y ahora vengo aquí a hablar de un tema que me llama la atención. En mis investigaciones sobre la platería me ocupo, además de las piezas que se conocen y se conservan, de todas aquellas que se han perdido aunque se conoce su documentación. Conviene hacer un inventario y una catalogación de todas ellas como el primer paso para acometer una investigación. Ese es mi cometido de momento. El trabajo sobre la platería de Elche está dando buenos frutos, así como la investigación sobre la parroquia del Salvador, sobre la cual pronuncié una conferencia en la Universidad Cardenal Herrera-CEU de Elche el pasado lunes. En breve me sumergiré en mi Tesis de Master, que versará sobre ciertos aspectos de la platería de la ciudad de Alicante, que constituirá una primera aproximación a la plata de tal ciudad.

Pues bien, siguiendo con el hilo de esta entrada, quisiera destacar una noticia que me llegó hace un par de días: la revista Descubrir el Arte traía en su página 16 la siguiente noticia, que reproduzco literalmente:

"La custodia de oro...constituye la pieza más valiosa, tanto material como sentimentalmente, del tesoro de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación, de la localidad zaragozana de Aranda de Moncayo. Necesitada de restauración, el cura párroco se encargó de llevarla al taller donde se realizaría. Tres días después de hacer la entrega, el párroco fallecía repentinamente de un infarto. Todas las gestiones realizadas a partir de ese momento por parte de las autoridades para la localización de la pieza han resultado infructuosas. En los archivos de la parroquia no ha aparecido el resguardo de depósito correspondiente y la visita que se ha realizado a la totalidad de los talleres de Zaragoza ha tenido, asimismo, resultados negativos..."

Además de hablar de la plata perdida, quería poner de manifiesto la necesidad de inventariar y catalogar todos los bienes para poder justificar su pérdida o extravío. Puede pasar que en las Desamortizaciones, expolios, guerras,... haya piezas que fueran sustraídas. Si contamos con inventarios podemos contrastarlo y justificar la existencia de tal o cual pieza.

A partir de ahora volveré más a menudo. Disculpadme por tener tan abandonado esto.

Un saludo

Alejandro

P.D. No he puesto imagen de la custodia de Zaragoza porque no he encontrado la foto. Se trata de una custodia portátil gótica, de gran valor plástico.

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