lunes, 23 de junio de 2014

Platería neoclásica en la provincia de Alicante

 Estimados lectores:

Nuevamente, y después de varias semanas, vuelvo al blog para hablaros de platería neoclásica en la provincia de Alicante. En la actualidad estoy preparando un texto sobre la platería del siglo XIX en esta provincia con destino al anuario CANELOBRE, que edita el Instituto Alicantino de Cultura. Cuando me proponen el tema, rápidamente acepto a pesar de que la platería del XIX era un campo absolutamente desconocido para mí, pues siempre he trabajado los siglos del Barroco e incluso alguna que otra cosa del XX pero nunca del XIX. Y como para mí suponía un reto, acepté encantado. Lo cierto es que no he podido ponerme manos a la obra hasta hace bien poco, porque el invierno ha venido muy cargado de trabajo. Cuando he empezado a trabajar el esquema del artículo, me he dado cuenta de que había mucho patrimonio, pues hablar de un siglo en 15 páginas resulta un poco complicado, sobre todo si se tiene en cuenta que es la primera vez que se va a tratar el tema. Pronto empecé a hacer un somero listado de la platería del XIX en los distintos templos parroquiales y conventuales de la provincia y me llevé la sorpresa de que había más de un centenar de piezas, todas ellas particulares, si bien lo que dominaba ese panorama eran las custodias y los cálices. Es por ello por lo que, aunque también haga referencia a otras piezas, me centraré en ellas. 

Hoy os quería enseñar, queridos lectores, una custodia que descubrí en la iglesia de Santa Ana (Elda), un bonito ejemplar neoclásico, sin marcas, fechable hacia los años finales del XVIII o los inicios del XIX. El profesor de Historia del Arte de la Universidad de Murcia, Dr. Manuel Pérez Sánchez, sugirió la posibilidad de que el autor de esta custodia fuera Luis Perales, el mismo que hiciera la urna del Monumento de Jueves Santo de la catedral de Orihuela. Y quizá así sea porque los ángeles que presenta ciertamente son similares a los oriolanos. Sin embargo, y ante la carencia de marcas y sobre todo de documentación, no puede asegurarse la autoría. Aquí se evidencia una más que estrecha relación entre la arquitectura y la platería, pues la custodia resulta en sí misma toda una lección de saberes compendiados pues a los ángeles de bulto redondo, absolutamente escultóricos, se le suma la presencia de elementos extraídos de los repertorios de la arquitectura, lográndose así una combinación más que interesante entre ambas artes. Y no sólo debe fijarse nuestra vista en aquello que se contempla sino también en aquello que no percibimos por nuestros ojos: el claro mensaje simbólico-teológico que la custodia encierra, con la presencia del Cordero místico sobre el Libro de los Siete Sellos y el Arca de la Alianza.Ya no vale limitarse al mero análisis de las formas sino que hay que ir más allá y hacer hincapié en esa segunda lectura, obligada por otra parte.

Seguiremos investigando...

PD. Las fotografías son propiedad de Dª Nuria Guilabert, compañera de batallas y fiel fotógrafa.








1 comentario:

Miguel Martínez dijo...

Gracias al doctor Alejandro Cañestro por ilustrarnos de forma tan clara. Me atrevo a hablar en nombre de los lectores y decir que estamos todos esperando con ganas el avance de esta nueva e interesantísima investigación. Ánimo y esperamos noticias tuyas pronto. Saludos cordiales.