martes, 3 de febrero de 2015

Otra custodia neoclásica: la de Aspe


Estimados amigos lectores:

Disculpad que haya tenido este blog tan abandonado pero la acumulación de trabajo e investigaciones ha provocado que no haya podido atender esta página como os merecéis. Hoy os quiero comunicar que en el mes de septiembre de 2014 resultamos vencedores Nuria Guilabert y yo del XI Premio de Investigación Histórica "Manuel Cremades", convocado por el Ayuntamiento de Aspe y el Instituto Alicantino de Cultura. Nuestro trabajo consistió en un estudio del amueblamiento y los ajuares de la basílica de Nuestra Señora del Socorro de Aspe en un periodo de tiempo que abarcaba desde el siglo XV, momento en que datan las piezas más antiguas de platería -unas crismeras-, hasta el siglo XX. A finales del mes de marzo saldrá publicado el libro con el trabajo. Mientras tanto, os dejo el epígrafe relativo a la custodia y unas cuantas fotos, todas ellas de Nuria Guilabert.

La referencia bibliográfica es A. CAÑESTRO DONOSO y N. GUILABERT FERNÁNDEZ, Amueblamiento y ajuares en la basílica de Nuestra Señora del Socorro (Aspe). Siglos XV-XX. Alicante: Instituto Alicantino de Cultura, 2015, pp. 82-84.

"Sin duda, la pieza que más acusó las reformas planteadas en ese Concilio de Trento fue la custodia, por lo que puede decirse que a raíz de la Contrarreforma se produjo un verdadero boom artístico de estas piezas tan singulares. En esta iglesia de Aspe subsiste un magnífico ejemplar neoclásico fechado en 1790, del cual se desconoce el artífice si bien en la transición del nudo al viril aparece el punzón de Madrid, concretamente la variante de la Corte, y un 90 que hace alusión a su fecha de ejecución y al centro u obrador artístico al que pertenecía el platero en cuestión, fecha que asimismo se ratifica en la inscripción que presenta la custodia, que es la siguiente:

EL EX.MO S.OR D.N VIZ.TE OSORIO MARQ.S Đ ASTORGA
CONĐ Đ ALTAMIRA DUQ.UE Đ MAQUEDA
DIO ESTA CUSTODIA ALA YG.A Đ SU V.A Đ AXPE
AÑO Đ 1790

En efecto, la custodia fue regalada por don Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán (Madrid, 1756-Madrid, 1816), XII conde de Altamira, XV duque de Maqueda y XV marqués de Astorga, entre otros muchos títulos nobiliarios. El hecho de que proceda de algún taller madrileño no es extraño si se tiene en cuenta la directa vinculación del duque con la Corte, pues el rey Carlos III lo designa gobernador del Banco de San Carlos mientras que Carlos IV lo nombra su Caballerizo mayor, lo que explicaría que regalase esta custodia salida del obrador de la Corte. La custodia presenta la llamada burilada, o sea, un pequeño raspado con un buril en un sitio discreto con el fin de fundir la viruta resultante y comprobar que se ajusta a la ley vigente en ese momento, labor que era desempeñada por el platero que ostentara el cargo de Fiel Contraste o Marcador.
 En cuanto a la tipología de la misma, se trata de una custodia de tipo sol. En estos momentos, la traza del sol, símbolo de Cristo como luz y sol de justicia, comienza a transformarse en una gloria de nubes y querubines, a la manera de apoteosis o triunfo del Sacramento, similar a los transparentes y a las pinturas contemporáneas del Barroco decorativo, llegando a su culminación a lo largo del siglo XVIII[1]. Luce viril circular con marco adornado por racimos de vid y espigas de trigo en alusión al sacramento de la Eucaristía y al mismo carácter intrínseco de la custodia, todo ello envuelto en un cerco de ráfaga con rayos asimétricos biselados donde reposan ocho querubines, coronado por una cruz sencilla. El sol descansa sobre un cáliz de astil troncocónico invertido y nudo cubierto por querubines donde aparece la inscripción del Duque de Maqueda. El pie presenta forma ovalada y escalonada en altura por medio de molduras rematadas con perlas y palmetas, repertorios típicamente neoclásicos. Sobre ella se encuentran dos ángeles extremadamente bellos portadores del motivo principal, trigo y vid, y en la parte delantera el Cordero Místico sobre el Libro de los siete sellos. 
En cuanto a su autoría, resulta difícil atisbar cualquier hipótesis al respecto si bien el sol sí presenta ciertas semejanzas con obras contemporáneas, sobre todo con los soles de las custodias que hiciera el platero eldense Ramón Bergón tanto para la catedral de Murcia como para la iglesia de San Pedro (Novelda), con proliferación de cúmulos de nubes algodonosas y cabecitas de querubines. Sin embargo, no se ha podido constatar que este platero tuviera relación alguna con la Corte o ese ámbito. Lo que sí parece claro es que esta custodia no salió de los talleres de la Real Fábrica de Platería de Antonio Martínez. Es más, podría incluso relacionarse, a pesar de la carencia de punzones personales, con las obras de Cayetano Pisarello, platero que trabaja en la Corte y cuyas obras presentan una clara influencia italiana, específicamente la custodia que labra en 1777 para la iglesia madrileña de San Ginés que presenta unos ángeles en el nudo que son similares a los de esta custodia de Aspe[2], por lo que podría pensarse que, si bien no puede decirse que sea obra segura de Pisarello, el artífice de esta espléndida custodia conocía muy bien las líneas italianas y, más en concreto, esa obra madrileña que incorpora dos escultóricos ángeles, de alta calidad y belleza, y que, sin duda, parecen predecir o, si se quiere, adelantar, lo que cristalizará la custodia de Aspe".


[1] Mª C. HEREDIA MORENO, “De arte y de devociones eucarísticas: las custodias portátiles”, en J. RIVAS CARMONA (coor.), Estudios de Platería. San Eloy 2002. Murcia, 2002, pp. 163-181.
[2] J. M. CRUZ VALDOVINOS, Valor y lucimiento. Platería en la comunidad de Madrid. Madrid, 2004, pp. 172-173.